Caminan por una calle conocida. Todos vestidos de blanco o de algún color cercano. Se mueven en grupo, en fila, en comparsa. Es momento de echar las ganas. Tengo que regresar a la casa de un tío muerto. Abro cuatro candados, busco qué se yo qué en un armario y regreso. Trato de alcanzarlos. Tengo unas alas muy grandes y muy pesadas. Casi mustias. Mi hermano y mi abuela están. Rejas, candados, cuartos que salir. La prisa por llegar.
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