5/07/2007

Cerca, bien cerca
Frente al mar de San Juan, con una vista impresionante y un hombre que nada conmigo. Abierta al cielo, a la tierra y al agua. Lo tiene todo, hasta su calor. Hay olas impresionantes, que se van disipando. La casa es estrafalaria o completamente improbable. Tiene paredes y escaleras, pero apenas las recuerdo. La estructura se suspende en la orilla de ese mar boricua que mira al Norte.
La casa recibe visitas, amigos, nuevos inquilinos que quieren entrar para disfrutar de la fiesta de sentidos. Un hombre, dulcemente cercano, me mira desde la casa de piedra y coral. Me observa como un sabio y me habla en un idioma silencioso de la complicidad.
Hay mucha gente nueva que se lanza a probar ese mar espumoso y lleno de un azul profundo.
Unos quieren nadar conmigo, otros buscan la novedad en el agua. Me da con sumergir la nariz y respirar por un cable cotidiano. El cielo completamente despejado sirve de lienzo para tantas ganas. Los roces de piel sirven de sello. Las miradas y las palabras no dichas, fortalecen el encuentro. Siento un amor profundo, algo largo que se extiende entre ese hombre y yo, una fuerza poderosa que me llena el pecho y me mantiene tranquila, a pesar del constante movimiento del mar.
La casa y el agua parecen una extension de ese sentimiento. Es como si el agua fuera el patio obligado de mi hogar y el azul del cielo, una puerta abierta a algo. Ganas. Muchas ganas de ese azul.

28 de abril, Trujillo Alto

5/05/2007


Little worlds


Little worlds, originally uploaded by Esquinadelaiguana.

5/01/2007


Butterfly love, originally uploaded by s0ulsurfing.

Nacen

Las tomo entre las manos, las visualizo en paquetes, las veo en escritorios de gente conocida. Bouquet de rosas rojas, tulipanes rosas, orquídeas de un violeta tan sutil y pálido como el crema. Siento las flores en ese sueño como si fueran una premonición. Las quiero para mí, me las regalo, alguien que me las trae. Siento su presencia. Me levanto coqueta.

Trujillo Alto, 14 de abril de 2007.


Me lo dijo ella


Desde ese día amo las hortensias.
Comenzó con un sueño y ella me dio licencia para hacerlo realidad. Y cuando fue realidad, volvió a ser un sueño.
La idea era ponerle flores pequeñitas en el pelo de Angela. No sé si en mi sueño eran azules, pero eran flores chiquitas, casi silvestres. Soñé muchas, como un revoltillo de colores en su pelo. Llegamos a buscarla a “The Place”. Estaba con Robi, pero él no vino. Ese día la estrella era ella.
La entrevista sería luego. Comenzamos con la foto. Le pregunté si me dejaba completar esa imagen en su pelo, esa que había soñado la noche anterior. Dijo que sí. El cómplice fue Wilfredo García, ese amante de la literatura y la luz, que vive la vida riéndose y haciendo reír. El fue el fotógrafo.
Entramos a una floristería diminuta en la Calle del Cristo, esquina Sol. Ella escogió estas hortensias azul-violeta. Y ayudó a coronarse de flores. Wilfredo la ubicó junto a una ventana por donde entraba una luz perfecta. Yo, no paraba de sonreír, de disfrutar cómo se convertía en imagen la idea que llevaba horas tramando. Angela casi no habló. Fue al final cuando me dijo una frase, que siempre llevo presente. Me agarró por un brazo y lo dijo muy suave: "Siempre sigue tus sueños. Házlos realidad. Siempre síguelos". Y en eso precisamente ando ahora, en llenar mis días de hortensias.


Foto de Wilfredo García
1 de mayo de 2007, Trujillo Alto

4/16/2007

Encontré este texto en una agenda de Paulo Coelho que me prestaron el sábado en un estudio de fotografía en Río Piedras. Llevaba varios minutos intentando recrear la cara de una empresaria éxitosa cuando leí esto: "Escribir es perderse en el mar y descubrir una historia no contada; es tener la tentación de compartirla con los demás y reconocerse en el momento de mostrársela a personas nunca vistas o que existen en mi alma. Nadie sabe por qué las corrientes nos llevó a determinada isla y no a aquella a la que soñábamos llegar. Y para mi asombro, otras personas estaban buscando aquella isla y la encontraron en alguno de mis libros. Una le cuenta a otra: una cadena misteriosa se expande. Y aquello que el escritor juzgaba ser un trabajo solitario se transforma en un puente, en un barco, en un medio por el que las almas transitan y se comunican. A partir de ese instante ya no soy un hombre perdido en medio de la tempestad: me encuentro conmigo mismo a través de mis lectores, entiendo lo que escribí cuando veo que otros entienden lo nunca antes dicho. En algunos raros momentos, puedo mirar a algunas de estas personas a los ojos y comprender que también mi alma ya no está sola".
Inédito
*Fotos de Meredith Farmer en: http://www.flickr.com/photos/meredithfarmer/
Invasión vegetal

Las paredes cedieron. El techo se fue al piso y las enrredaderas de hiedra comenzaron a transformar la sala,las habitaciones y todos los pasillos en un inmenso mar verde. Los inquilinos caminaron extrañados por ese edificación a la interperie y no sabían si salir o quedarse. Los muebles se fueron hundiendo entre las plantas y nacieron montañas mullidas y laberintos en miniatura para mover los pies. De todas las nuevas dimensiones, solo un espacio le interesó a Patricia: la estufa.
Brincó entre raíces y tallos y corrió hacia la parte posterior de la casa para rescatar cualquier plato olvidado atrás. Las plantas seguían ubicando sus raíces por toda la zona y un movimiento casi invisible, dominó la casa. Patricia miró la cocina, y no vio nada. La estufa estaba bajo tierra. Aprovechó que llegó una brisa fuerte por uno de los costados y miró hacia afuera. Hacía buen tiempo. Se lo dijo a Víctor, que era el más creyente.

-Es el momento. Házlo ahora.

Víctor se subió las mangas y con todas las fuerzas que le salieron del pecho, levantó los brazos al aire y repitió palabras. De inmediato, todo cambió. Los tallos se volvieron piedras, y un mar inmenso, lleno de peces plateados, transformó el suelo en barco. Patricia agarró varios peces que brincaron a cubierta, mientras cinco mujeres verdes caminaban silenciosas por el borde de toda la baranda.

Naguabo, 15 de abril de 2007

(U. Lourdes)

4/15/2007


Packed, Foto de T Bell.
Membranas,
pellejos de piel
que se van despegando de cajas, bolsas, papeles y todos esos recipientes que guardan ahora el espacio imaginario de mi hogar.Vivir entre cajas por un mes y sentir como los aguaceros de marquesina van despintando nombres, títulos, procedencias.
Sentir como se rompen
las tapas con el paso de los días.
Pieles de lagartijos silenciosos,
orugas que se deshacen del saco para echarse a volar. Pero quietas.
En espera
de que alguien las vacíe,
para volver a ocupar paredes y pisos.
Espacios de cartón sin orden.
Solo mi memoria.
Tan solo mi memoria.
Naguabo-Trujillo

4/13/2007

Mindless Afternoon y Redrumblefish se conocieron gracias a una pantalla. Ella se dedicó a compartir con el planeta sus imágenes. Fotos de su cuarto, sus flores, sus fantasmas. El chico observaba desde otra ciudad europea a esta rubia con porte de princesa. Luego de varios meses conociendo sus interioridades en cartas y fotos posteadas en www.flickr.com, (donde miles nos hemos conocido), tomaron el paso de verse las caras.

El punto de encuentro fue Londres. The Purple Bar. Ella con un traje negro muy pegado al cuerpo, Redrumblefish con su camisa blanca y corbata estrecha a juego. Vestidos para matar, llegaron al punto de encuentro y apenas pudieron acabar el primer trago. Arrancaron al hotel, a contarse todo lo que el Internet no deja.

Varios meses han pasado desde ese primer encuentro. Ahora Erica vive en Copenhagen con su amado. Su casa en Estocolmo es parte de su album de fotos. Su lente lo retrata continuamente. Su hombre la acaricia, le escribe poemas, sin dejar de compartirlo con nosotros. Esta foto es testigo de ese romance.

Trujillo Alto, 13 de abril de 2007.

4/12/2007

Algo

Algo tiene esta foto de Diego Lema que me llega a la fibra. A ese lugar desde donde estoy hablando hace par de semanas. Es la luz, el agua pintada sobre el fondo, el movimiento de aves entrando a otro espacio. Un sonido casi invisible entre las hojas que flotan. Un sentimiento congelado. Algo.

4/10/2007


Foto de TommyOshima.
Un respiro al Planeta

San Germán- Pedir que apaguen las luces un sábado en la noche en la casa de una familia puertorriqueña, podría ser un atrevimiento. Más si hay niños viendo televisión o está a punto de comenzar Objetivo Fama en Univisión. Pero el concurso de canto todavía no había comenzado y la idea, tuvo luz verde.
La propuesta la trajo el tío de la familia, Joel Ayala Martínez, quien había recibido por correo electrónico una invitación de apagar las luces por 7 minutos el sábado 7 de abril a las 7:53 pm. La propuesta surgió en Venezuela, desde donde invitaron al planeta a unirse al apagón voluntario en pro de la conciencia ambiental.
Sin más instrucciones que unirse a esa cadena internacional, el abogado llegó a la casa de Dalila Almodóvar en el barrio Minillas Valle de San Germán y repartió helados y bizcochos a sus familiares. “Vamos a apagar las luces por 7 minutos. Es un experimento. Lo están haciendo otras personas en diferentes partes del mundo”, dijo el tío mientras la casa quedó a oscuras.
Sus sobrinos rieron en grande. En segundos encendieron una vela blanca en medio del balcón y se sentaron a comer dulces. “The Undertaken, El Enterrador”, repetía con voz ronca Milton Ayala, alias “Junjún”, mientras levantaba las manos en el aire y hacía sonidos de misterio, imitando a un personaje de la lucha libre. Su hermanita, Anoushka Juneily Ayala de cinco años, se tiró al piso a reírse.
La casa estaba llena de mujeres: las abuelas, Milagros Martínez y Dalila Almodóvar, la bisabuela, Dalila Almodóvar y otra tía, Edna Ayala. Todas miraban en silencio a los pequeños, mientras el tío le preguntó al chico de once años, si sabía por qué era importante apagar las luces.
“Para no crear contaminación. Por el calentamiento global”, respondió serio sin dejar de dar vueltas con su hermanita por todo el balcón. “Yo vi un documental en Pay Per View sobre eso”, contestó refiriéndose al documental de Al Gore, “An Inconvinient Truth”, que presenta los efectos del calentamiento global en el mundo. “En la fábrica donde trabajo, los muchachos se pasan hablando de esa película”, comentó su abuelita Dalila.


“Cuando me crié aquí. Yo nací en el 52, usábamos quinqués de noche. Todavía los tengo por ahí, los uso cuando se va la luz”, dijo Dalila mientras su nieto escuchaba la conversación, a lo lejos. “También vi en las noticias cómo apagaron la Torre Eiffel a principios de año”, dijo sobre la propuesta europea que unió a varias ciudades en el continente a apagar luces. Según datos periodísticos, la iniciativa produjo una reducción de 2.5 % del consumo de energía en España.
“Se pueden construir molinos de viento para generar energía”, comentó Edna, refiriéndose a las propuestas hechas recientemente en la Isla sobre energía eólica. “Deberíamos quedarnos así (a oscuras). Con velas es más íntimo”, dijo el tío sobre la iniciativa de conciencia ambiental improvisada.
Aunque el ejercicio duró menos de 10 minutos, la conversación sobre ahorros de energía se extendió por 30 más. Para el profesor universitario Edwin Hernández, comprometido con la conservación ambiental, la importancia de este tipo de propuesta es su fin educativo. “Modificar el comportamiento y los hábitos es poquito a poco. El tema del cambio climático es áspero y difícil de discutir, pero en vez de hablar de un cambio radical, hay que explicarlo de manera simple, en cómo podemos modificar el comportamiento que hacemos a diario”.
Fomentar el reciclaje, utilizar bombillas para ahorrar energía, reforestar, reducir el consumo de productos desechables, aumentar el consumo de productos del país, son solo algunas de las recomendaciones hechas por los expertos en el tema.
“En la medida en que comencemos a discutir sobre el tema, ese día comienza el ahorro. Una vez todos estemos conscientes de lo que necesitamos para reducir las emisiones, ese día tendremos un planeta más limpio de lo que lo teníamos en el pasado”, explicó el ingeniero Luis Silvestre, portavoz de la Sociedad Ornitológica Puertorriqueña.

Foto de quinqués de jOul des yeux en: http://www.flickr.com/photos/42842179@N00/


Después de ver la película "The Secret" este fin de semana es fácil entender cuál es el ingrediente básico para llegar al éxito y lograr la plenitud: mantenerse positivo.
El punto focal de este documental es activar la Ley de Atracción, que asegura que 'todo lo que piensas, se convierte en realidad’.

"Thoughts become things".
"Thoughts become things".
"Thoughts become things".

Así como vibras, atraes. Desde este principio comienzo mi día, potencializando 24 horas super productivas, cumpliendo con mi primer deadline con el periódico, entregando una historia científica divertida y distinta. Pongo en agenda un día maravilloso para organizar mis nuevos proyectos, pagar cuentas, ponerme en contacto con amigos y clientes, meditar, correr en el PC, abrazar, hacer feliz a alguien, dar las gracias, completar mi planilla y planificar un fin de semana, como el que pasé: lleno de magia.

Trujillo Alto, 10 de abril de 2007

*The Secret en: http://www.thesecret.tv/

3/29/2007










sutilezas...
roces que te tocan la espalda, te erizan la piel y a veces, si vas muy rápido, ni los percibes. sorbos, sobresaltos, brisas frías. hoy me levanté con esa sensación. apenas recuerdo mis imágenes oníricas de anoche, pero algo frágil, casi como telarañas en acuarela me trajo la idea de mis amigas leyendo cuentos. vi a syl, a nel y a ivy. estábamos sentadas escuchando, papel en mano, café colao, sillones cómodos. una atmósfera azul celeste. la brisa entra por la ventana... se disuelve la imagen. ahora, me llega la imagen onírica de anoche: una competencia en grupo. nos están evaluando, nos toca crear personajes, dibujarlos, entregarlos en papeles blancos de 8 1/2" x 11", hacer una presentación a la clase. en mi grupo somos 13. rochi está sentada al fondo. parece que quiere hacer la presentación. habla de la abuela. de contar el cuento de la abuela. me lo dice, que estoy al otro lado de una mesa. sabemos que no hay tiempo para montar una presentación tan larga. pero no importa, en el proceso reconocemos que tenemos el mismo cuento. parece un descubrimiento importante.
Foto de la ventana de Clarice en:

Naguabo, 29 de marzo de 2007

3/28/2007

Cabeza de vaca

La cabeza está de lado sobre la tierra húmeda. Es una imagen llena de contrastes: negros estridentes, marrones fulminantes, blancos cremosos, sepias. La vaca está degollada, más bien es un becerro brown con los ojos abiertos.
La tierra se siente fresca por la lluvia o puede que el río saliera de su cauce. Siento la corriente cerca. Intuyo todo lo que trae el agua. Lo que viene del otro lado de la montaña. Llegan chasis de carros, basura tóxica, neveras, estufas, ventanas Miami, pedazos de metales, latas corroídas, y muchos animales muertos. Este becerro viene de otro lugar, o tal vez, vivía en la orilla. Mira la tierra con los ojos nuevos. No me impresiona la muerte, siento que esa cabeza es un renacer. Me estremece su mirada.
Naguabo 28 de marzo de 2007.
*Anoche el río estaba crecido y estuve toda la tarde escribiendo sobre manejo de desperdicios sólidos.

3/27/2007

La maga
que trajo el mar


No reconozco su cara ni su nombre. Solo logro verle la panza inflada con un bebé en camino. La mujer acostada en el fondo de la yola también viste de azul. Es negra y muy silenciosa. Apenas mueve el cuerpo o parpadea. La maga, se baja con mucha sabiduría y camina por la orilla como flotando por el agua. No voltea la cabeza. Comienza a dar órdenes con las manos para que viren la yola y suban a su paciente con los pies mirando el mar. Parece que protege al bebé, como si no quisiera que la madre lo escupiera de repente por su mala entrada a tierra.

Hay gente cerca, pero nadie se da cuenta. Solo yo, que me acerco a mirar con cuidado este movimiento clandestino de vida y mar. Parecen invisibles ante la mirada agitada de periodistas y curiosos que se mueven por la costa buscando algún indocumentado ahogado.

La maga percibe mi presencia y me lleva la mano al corazón. Me toca el pecho mientras separa su mano de mi piel y vuelve a tocarme el corazón. Parece medir algo. Yo hago lo mismo. Le acerco mi mano al corazón y la alejo con calma. Siento cosquillitas en la palma. Parece un imán.

-"Ana, Ana", repite mientras camina hacia un pequeño muelle de cemento rústico.

Sé que es el nombre de mi madre. También el de mi amiga, Ana María. Pero algo me dice, que estas mujeres están en peligro. Ana, es la clave y en cualquier momento, las pueden atrapar. Temo por ellas. Pienso en la Virgen. La siento cerca. Me persigno. Miro alrededor tratando de entender qué está pasando. ¿Por qué nadie las ve?

Algo me dice que vienen de San Bartolomé. Esta es su guarida. Necesitan un refugio. La mujer preñada parece santa. Está rodeada de flores blancas y amarillas. Siento tantas historias en la piel. Una tercera, se encarga de ayudar a la maga, de halar la canoa rústica. De subir bolsas al muelle, de halar con todas sus fuerzas esa embarcación vegetal y verdosa.

Aunque nadie me crea, se lo tengo que contar a alguien. Es mi misión. Me siento sola ante semejante milagro. Cuando logro reconocerlo, desaparecen en la costa de Rincón.

*Luego de dormir con "Ojos Lindos" frente al mar.
Rincón, 24 de marzo de 2007
Vuelvo
a soñar
con peces...

Esta vez están todos en un estaque. Hay demasiados en el mismo lugar. El agua está oscura, espesa, y los peces comparten el espacio con otras especies raras. Hay un pez que parece un animal marino, demasiado grande para el espacio. Parece un gusano de mar, cilíndrico y prehistórico. Alguien me dice que ese pez es la mascota de un periodista sensacionalista muy famoso en la radio. Lo miro con asco. Parece un perro sin patas que se mueve sigiloso entre las criaturas más pequeñas. Sé que no pertenece a ese lugar reducido y lleno de peces mágicos.
El estanque está ubicado en medio de un bosque de árboles altos. No me interesa caminar por las veredas. Sólo me entretiene mirar cómo se mueven suaves o desesperados. La imagen se va en sepia. Intento mirar por debajo del agua y descubrir criaturas nuevas.

Creo ver vacas en miniatura que caminan por colinas bajo el agua. Hay insectos que no logro descifrar. Me impresiona que no se coman unos a otros. Están lidiando con su espacio, en cómo moverse bajo el agua, sin tropezar. Veo mundos dentro de sus mundos. Cuevas, puentes, pastos subacuáticos, ritmos desconocidos y minúsculos.

*Anoche llovió mucho y sentí el río crecido. Cuando miré por la ventana estaba fangoso.Fotos de Jeff: http://www.flickr.com/photos/39581010@N00/

Naguabo, 27 de marzo de 2007

Apuesto a la alegría
Es como un hormiguero. Como un popurrí de sensaciones que he tocado a la vez y todas se disparan al centro del corazón y de las emociones. Sanar con prisa, intentar adelantar una etapa de transformación es un error. La sanación camina su propio ritmo. Yo, ilusa en el proceso, intenté pasar el camino más rápido de la cuenta y lo que he hecho ha sido, revolver el gallinero. Tengo muchas gavetas abiertas, imágenes hirientes del pasado que ni sabía vivas. Manos, bocas, palabras que dolieron y que han salido en terapias de sanación, para demostrarme todos los recuerdos que están escondidos en la piel, en los ojos cerrados.


Mirar el pasado para revivir y llorar es un asunto peligroso. Si cuando se hace, no se tiene al lado una chiringa lista para subirla al cielo, una buena comedia para reír, una mano amiga que te recuerde lo maravilloso que han sido tus días.
Mirar el pasado para volver a llorar las penas, tiene su valentía. Pero también, tiene mucho de morbo, cuando no se recupera el alma de tanto dolor y lo que haces es investigar como "detective en la noche" las espinas de tu tallo.
Insisto en que la vida tiene una gran puerta abierta para la felicidad. Y cuando una revuelca la tristeza, esa puerta se pone chiquita y se va esfumando.
Existen teorías del proceso de sombras, del lado oscuro del corazón, de cómo enfrentar tus fantasmas. Hay escuelas que estudian la importancia de enfrentarte a esa parte de una que no es bonita, de mirarla, sanarla y volver a renacer. A mí me hace lógica, desde el punto de vista intelectual. Pero desde el punto de vista vivencial es terrible. Llegar a una oficina cada semana para echarte a llorar, para dar con un bate contra un cojín, para sollozar desconsolada porque un amor te maltrató hace 15 años, eso es más traumático que llegar al pasado. Es diluir la posibilidad de buscar la alegria "aquí y ahora". Respeto a los sanadores que creen en este tipo de tratamiento, pero a mí que me den un arcoiris para pintármelo a la piel, un camino lleno de árboles para correr en bici, una cocina para hacer el almuerzo y alimentar a 6 bocas hambrientas.
Eso para mí es más sanador que contar tus penas a un desconocido, derramando lágrimas duras, cuando sabes que detrás de las ventanas hay trinitarias. Quiero mirar mi vida desde la alegría y enfrentar con una sonrisa mis encrucijadas, aunque luego me tenga que limpiar las lágrimas con el brazo.

Naguabo, 27 de marzo de 2007

3/22/2007


Pan
con
queso


No se me olvida. En los velorios de campo era lo primero que te daban: pan con queso pa mojarlo con chocolate o café. Siempre, siempre, el queso de bola que te llenaba la barriga de fuerza pa arrancar a correr por el patio y conocer a todo el que llegara, echarle un ojo al muerto que dormía rodeado de flores en salas desconocidas y comerte los hielos del dron donde flotaban las cervezas al fondo. Nosotros correteando por toda la casa y el patio, ellos bebiendo ron en vasitos de cartón y cogiendo las cervezas mas frías allá abajo, donde las manitas no llegan.


Esta semana no he visto muertos, pero todos los días he comido pan con queso.
Queso blanco, queso de bola, queso de dieta, pan de agua, pan sobao. A veces voy a casa de Guango y Crucita y me tomo el café sobre la baranda llena de miramelindas. O si no, me amarran una bolsita en el portón, con la ración del día y el telmo de café incluido.

No sé, pero este ritual humilde, me devuelve algo de la infancia, del sabor inocente y dulce en la lengua.

Naguabo, 22 de marzo de 2007

La ropa al sol

Ese olor a ropa que se seca al sol, los aromas a Ace que trae la brisa, los pinches de plástico amarillo, naranja, rojos, azules, los pinches en madera sobre ese hilo de metal, cruzar flores, yerbas silvestres y hormigueros para tender la ropa, lidiar con un coquí que quiere vivir en el lavadero y salvarle la vida con el corazón en la boca, nerviosa de que te brinque encima y te pegue las patitas frías y resbalosas en la cara, la lluvia que va a caer, los árboles que no conozco y tienen hojas grandes y troncos llenos de musgos, el platanal de fondo y el dron color vino, donde cae el agua de lluvia por una ranura larga que sale desde el techo de la casa, tender la ropa en el patio de gratis, sin tener que cambiar pesetas para la secadora que no le cierra la puerta, con la vecina que tiene prisa porque salgas del laundry pa agarrar la máquina, el tenderete lleno de ropa colorida, el gistro azul con flores chinitas, camisitas de dormir shooking pink, el pantalón Adidas negro y violeta pa correr bici, la instalación de colores y textura frente al verde brilloso de este campo naguabeño, lluvioso, mojado, al sol.

Naguabo, 22 de marzo de 2007

Foto de la ropa al sol por Analía en: http://www.flickr.com/photos/anymanetta/295324795/

3/19/2007

Tiro de suerte


Los peces vuelan desde los edificios. Varias personas se encargan de tirarlos con mucha puntería. Tienen maña. Y lo mejor, es que hay que saber agarrarlos, antes de que lleguen al suelo o alguno otro te los quite. Estoy en India, con Judith Gasia y su esposo.

La expedición comienza en un lugar entre Austria y las montañas de San Sebastián. Sé que estoy en las calles de Gandhi por el color de la gente. Hay un festival religioso importante, se siente una energía especial. Hay expectativa. Todo el mundo espera por los peces.
Los lugareños nos miran desde las azoteas grises, como los peces que tienen en las manos. Escogen muy bien los agraciados. Parece que nos estudian con mucha cautela.
El simbolismo de los peces se completa con que agarres muchos en el aire o que logres agruparlos. Hombres y mujeres envueltos en telas claras comienza a tirar peces desde los edificios. Corro por las calles, como si fuera un juego. Intento atrapar muchos. En la primera ronda agarro varios. En la segunda,aunque se resbalan, me tocan tres. Son plateados y brillan con una intensidad brutal. No sé que festival es, ni que simbolizan, pero tenerlos es una dicha. Estoy temblando. Aún tres días después de tocarlos, los recuerdo con claridad.
marzo Naguabo 2007
*Segunda noche durmiendo con el Río Blanco en mi cabecera.
Fotos de peces de halifaxlight en:http://www.flickr.com/photos/halifaxlight/